El escalador estadounidense Alex Honnold volvió a desafiar los límites humanos este domingo al conquistar la cima del Taipei 101, el edificio más alto de Taiwán, sin utilizar cuerdas, arneses ni red de seguridad.
Tardó una hora y media en completar el recorrido de 101 pisos. La sección más compleja fueron los 64 pisos centrales, conocidos como las "cajas de bambú", que requirieron escalar segmentos empinados y sobresalientes.
Al llegar a la cima, el deportista relató la tensión del momento final: "Hacía mucho viento, así que pensé: ‘no te caigas de la aguja’. Pero dije: ‘¡qué posición increíble, ¡qué manera tan hermosa de ver Taipéi!’."
La hazaña, seguida por una multitud en las calles y millones a través del streaming, culminó con una imagen para la historia: una selfie tomada desde la aguja del rascacielos, a 508 metros de altura, mientras luchaba contra las ráfagas de viento.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, basándose en información publicada por el diario Clarín, el evento titulado "Skyscraper Live" fue transmitido por Netflix bajo una estricta medida de prevención: la emisión tuvo un retraso programado de 10 segundos. A diferencia del francés Alain Robert, quien subió el edificio en 2004 utilizando líneas de seguridad, Honnold se convirtió en la primera persona en hacerlo en la modalidad "solo integral" (sin protección).
"Ha sido el sueño de mi vida escalar un rascacielos", confesó el atleta, quien celebró con los brazos en alto ante la ovación del público que se congregó en la base de la torre para presenciar lo que calificaron como "una experiencia única en la vida".